Que Hizo Soichiro Honda Que Tú No Has Hecho Para Conquistar Sus Sueños

Soichiro Honda, fundador de Honda, uno de los grandes gigantes asiáticos del mundo del motor. No solamente tiene una historia que es inspiradora y motivadora, sino que a través de su vida nos demuestra las habilidades que se requieren para conseguir el éxito.
 
Tenía un sueño: quería ser el número uno, no solo de Japón sino en el mundo entero. Quería comercializar una motocicleta con un motor y una forma diseñados por el mismo. Quería competir con los mejores y vencerlos. Es vital tener sueños, se vuelven parte de nuestro motor que nos ayuda a seguir luchando en la vida.
¿Tú tienes sueños? Si la respuesta es no, entonces ponte a pensar seriamente en que es lo que quieres hacer con tu vida, puede sonar algo tonto al principio pero cuando tienes la respuesta te darás cuenta del poder impresionante de tener una visión fija de hacia donde quieres ir en este viaje que es la vida.
 
Encontró su pasión: estaba obsesionado por las carreras de motos y se decidió a entrar en ellas por primera vez creando 4 modelos de motos que competirían en la isla de Man, modelos que terminarían por realizar todo el recorrido, hazaña que no era muy común en esa época porque los fallos mecánicos solían suceder muy a menudo. Después 2 de sus motos ganarían 2 campeonatos del mundo.
¿Cuál es tu pasión?
 
Arriesgo su fortuna por su sueño: después de la segunda guerra mundial invirtió todos los ahorros de su vida para abrir un nuevo negocio, la Honda Motor Company.
Hay que tomar riesgos inteligentes, dice Robin Sharma que no hay juego en el que puedas ganar si no juegas y ciertamente tiene razón, quien no lo intenta nunca conseguirá algo.
 
Tenía una fuerte confianza en sí mismo: creyó en sí mismo para iniciar su propio negocio y viajar a otro continente para comercializar su producto.
 
Era inconformista: no se conformaba con los resultados, siempre quería una moto mejor, una moto más rápida. Innovaba constantemente.
Sal de tu zona de confort y siempre exígete más todos los días.
 
Claridad: sabía con exactitud lo que quería.
Si tienes respuesta a estas preguntas, tienes claridad. ¿Qué quieres hacer en la vida?/¿Cuál es tu propósito?, ¿Cómo lo vas a hacer?,  ¿Porqué lo vas a hacer? 
 
Trabajo duro: después de varios años de trabajar todos los días de la semana había conseguido sacar adelante un negocio rentable.
Nunca he leído una historia exitosa de alguien que haya trabajado 4 horas al día. Y claro que tal vez haya alguien, siempre hay excepciones, pero siendo más objetivos tienes muchas menos probabilidades de ser exitoso si dedicas muy poco tiempo al campo en el que quieres dejar huella o sobresalir. El éxito tiene un precio que no muchos están dispuestos a pagar, de ti depende y recuerda que no será fácil pero al final todo valdrá la pena. ¿Duele más trabajar todos los días por lo que quieres o el arrepentimiento por no haber conseguido tus sueños?
 
Nunca se rindió: a pesar de que no gano la carrera en la isla de Man la primera vez que participó, cuando volvió en 1961 la ganó. Cuando llegó a Estados Unidos y se dio cuenta de que la gente creía que solo los criminales o policías usaban motos, Honda luchó para cambiar esta ideología que tenían las personas sobre las motocicletas.
Nunca te detengas, no te rindas, hay que ser fuerte. La vida no es justa, ya lo sabías, aunque eso no es pretexto para tirar la toalla y darte por vencido. Mantén tu espíritu de lucha encendido y brillando fuertemente para que puedas encender la antorcha del triunfo cuando la tengas en tus manos. 
 
Aprendió a venderse : invirtió todo su presupuesto publicitario en patrocinar la gala de los Óscar y puso anuncios durante la retransmisión del Súper Bowl.
En uno de sus libros dice Jim Rohn que todo en la vida son ventas, en verdad que tiene razón pues en el mundo actual si no vendes no comes y si no comes… ya sabemos lo que nos pasa. Edúcate en el área de ventas y financiera, claro que también traeré este tipo de información a la página, pero ¿por qué tienes que esperar a que yo lo haga?
 
Agregó valor a la sociedad: busco ofrecer algo útil a las personas para mejorar su vida después de la segunda guerra mundial, en esto enfocó su empresa, en ayudar a los demás y mejorar la vida de la gente ofreciéndoles un medio de transporte barato para su traslado.
No me cansaré de repetirlo, cualquier persona que sea exitosa se enfoca en dar a los demás algo útil, algo por lo que la gente estaría dispuesta a pagar. No hay que enfocarse en dinero si quieres tener riqueza económica, sino en cubrir una necesidad que ayude a las personas a hacer su vida más fácil.
 
Espero no haber olvidado alguna, en caso contrario háganmelo saber a través de sus comentarios, me interesa conocerlos.

Equipos que hicieron historia!

En la ultima semana fuimos testigos presenciales de lo que han llamado “El milagro de los mineros”  la historia del rescate de los 33 mineros en Chile que estuvieron atrapados bajo tierra durante 70 días. Otra gran historia fue la que hace 38 años llamaron “El milagro de los Andes” la de los 16 sobrevivientes del accidente aéreo en la cordillera andina que estuvieron 72 días en temperaturas bajo cero. Estas dos historias fantásticas que recorrieron el mundo y que cada una en su tiempo llenó de esperanza, alegría y optimismo a gente en el mundo entero tienen un punto en común y es que se convirtieron en referencia obligada cuando se habla de trabajo en equipo, de liderazgo, de tolerancia a la frustración y adaptación al cambio.

A diferencia de muchos equipos que se forman en las organizaciones y que no logran sus objetivos ¿Qué fue lo que hicieron esos dos equipos para obtener el alto desempeño?

Según lo dice textualmente Carlitos Páez uno de los protagonistas mas famosos de la tragedia de los Andes  “Actitud. Fue la actitud la que nos sacó de ahí.”

El presidente Chileno resalto de los 33 mineros atrapados en Chile que fue “Impresionante como cada uno de ellos encontró su lugar, uno de ellos fue el jefe de turno, otros de la parte física, otro de la parte espiritual, cada uno cumplió su papel”,  “Aplicaron un viejo y sabio principio, el principio de la democracia: cada uno de ellos votaba y se tomaba la decisión por mayoría”.

Los aprendizajes saltan a la vista y es que cada uno de los involucrados tuvo un rol en el equipo, el liderazgo fue compartido cada uno se convirtió en líder aportando sus conocimientos en beneficio del colectivo, se anteponía el dialogo en lugar del debate a la hora de tomar decisiones, se apoyaron el uno al otro, Carlitos Páez reseño de su estadía en los andes “Yo a veces llegué a pensar “basta no quiero más”. Pero lo bueno de cuando estás en equipo, es que ese equipo te ayuda. Cuando uno se cae, los otros lo levantan, lo contienen, lo ayudan.”

Pero la característica mas resaltante de ambas historias es que ambos equipos tenían un objetivo común muy bien definido, salvar sus vidas!!!

Cuando formes parte de un equipo en tu organización define muy bien el objetivo de este equipo y aporta todos lo que tengas con actitud con mucha actitud como si tu vida dependiese de ello!!!

Los dejo con una frase de San Francisco de Asís que me gusta mucho “Empieza por hacer lo necesario, luego lo que es posible, y de pronto te encontrarás haciendo lo imposible…”

Cómo disfrutar de la vida

Hace unos días he comenzado a leer un libro que me compré unos meses atrás titulado,“101 Cosas que ya sabes pero siempre olvidas” de Ernie J. Zelinski. Tras leer el primer capítulo o mensaje decidí que iba a escribir un post sobre cada uno de ellos, es decir, que escribiré un total de 101 artículos. En cada uno de ellos destacaré lo que más me haya impactado y lo relacionaré con mi experiencia. Espero que os sea útil, agradable y os ayude a tenerlos siempre presentes, ya que creo que pueden ser una buena guía para conseguir una vida más feliz y placentera. Pasemos a ver el primer mensaje o principio para tener una Vida de Calidad.
“Para disfrutar de la vida no es
necesario conocer sus secretos”
Según el autor, a lo largo de la vida se nos presentan preguntas como:
¿Por qué estamos aquí?,
¿Qué y quiénes somos?
¿Adónde vamos?
Estas y otras preguntas nos rondan la cabeza en muchos momentos de nuestras vidas, pero seamos sinceros sobre todo, cuando las cosas van mal o no van como desearíamos. Porque mientras estamos contentos con nuestra pareja, trabajo…todo parece estar en orden, pero cuando algún aspecto se sale de su camino nos surgen estas preguntas tan profundas. Pero estas cuestiones encierran grandes misterios, que nos llevarían la vida entera descubrirlos y precisamente en ese misterio radica lo hermoso de la vida, como dice Richard Bach en Illusions: <>
No creéis que sería muy aburrido saber desde pequeños, qué vamos a ser de mayores o con quién pasaremos el resto de nuestra vidas… Porque entonces ya no jugaríamos a ser médicos o bomberos (ya sabemos que seremos empresarios) y también se acabaría el esforzarnos por conquistar a nuestra pareja, el cortejarla, sorprenderla…, ya que sabríamos que al final de un modo u otro acabaremos con ella.
Por ello, amigos, os aconsejo que no intentéis desvelar los secretos de la vida, ya que esos son los que la hacen atractiva, divertida y apasionada, o sino recuerden que pasó con los Reyes Magos o el Ratoncito Pérez cuando fueron mayores…

Aprende a vivir mejor

Lo mejor siempre es vivir. Nos pueden contar las cosas muy bien, pero no hay ninguna experiencia de espectador que sea comparable a meterse dentro de la realidad. Tomar propiedad de aquello que nos provoca miedo o angustia, o desconfianza, o emoción, o placer. Domesticar nuestra existencia en la medida de lo posible. Ese es el reto.
El mejor jefe que tuve fue aquel que me dejó equivocarme, confiando en mi voluntad. Entendida como deseo de hacer y como energía para conseguir. A veces la ignorancia no es una frontera, sólo es un camino mal señalizado con un explorador que busca sin descanso la mejor salida. El mejor padre, el mío, fue el que dijo “será como quieras o no será”. Y entregó su fe esperando que le fuera devuelta multiplicada por mil. El mejor amigo fue el que se puso la venda en los ojos junto a mí, el que practicó la fidelidad sin pregonarla. Todas esas valiosas personas que entendieron que no hay más límites que aquellos que no queramos vencer.
Y para vencer, hay que vivir. No basta con asomarse a la existencia probable.
El mejor coaching es el que viví. El que me empujó a creer. El que hizo que mirase en mis entrañas otrora orgullosas por ser únicas. El que me devolvió la fortaleza de espíritu que la rutina había formateado. Es hermoso acudir a un espejo que te devuelva la imagen que quieres ver. Nada neutro ni vacío. No una apariencia banal, sino el reflejo de uno mismo, con sus motivaciones y sus temores, y su pequeña e íntima grandeza individual.
Te puedo contar qué es el coaching. Pero lo mejor, es vivirlo.

Lo asumido y lo querido

Las responsabilidades indeseadas. No estamos seguros de quién las ha invitado a nuestras vidas. Alguna vez formaron parte de nuestras agendas, escritas en el papel con la emoción de lo nuevo, hasta que se hicieron tan presentes que las interiorizamos, pasaron del papel a la piel, formaron parte de nosotros mismos. Como si fueran un virus que se aloja en nuestra existencia. En los prospectos farmaceúticos, al virus le llaman “huésped”, y no sé por qué el término me inspira un sentido de desagrado, de deseo que el huésped se marche pronto.
Nuestro sentido del deber nos cubre como una piel que se va haciendo más gruesa con el paso del tiempo. “Tengo que…” se convierte en nuestra frase más repetida. Somos presa de nuestras responsabilidades, algunas de las cuales nadie espera que se cumplan. Qué paradoja: perseguir un tren que hace tiempo abandonó un destino definido y que nadie conduce. Me gusta preguntar qué les gustaría hacer a las personas que me rodean, a clientes y amigos. Saber de sus sueños y ambiciones. O, como me dijo uno de ellos el otro día, con qué carburante se mueven sus vidas, gasolina súper o normal o diesel. Y demasiadas veces se repite la cantinela del deseo de hacer “lo correcto”, “lo que debo”, “mi objetivo”…
Nos cuesta asumir que esos objetivos dejamos de decidirlos nosotros hace ya mucho tiempo. Que no se trata de cumplir con lo que se espera de nosotros, sino de escoger, de hacer elecciones de vida. Elegir es renunciar y quizá es ahí donde nos encontramos el paso fronterizo para el que no llevamos visado. A lo mejor es culpa mía; debería comenzar preguntando por el lastre que se puede o se quiere soltar. Una de las cosas que más satisfacción proporciona es reconocer que hay cosas que se pueden dejar en la cuneta sin nigún riesgo. Un alivio de años despeja nuestras espaldas magulladas. Muchas veces, las cadenas que más pesan son de nuestra propiedad.

La Vida es Dura. De Acuerdo, pero ¿Comparada Con Qué?

¿En cuántas ocasiones hemos oído o dicho? “Qué Dura es la Vida”. PuesErnie J. Zelinski le dedica un capítulo a este tema. En primer lugar, nos cuenta que cuando somos pequeños tod@s pensamos que la vida cambiará y será mucho mejor cuando seamos mayores, pero luego todo parece empeorar o simplemente se queda igual. Es cierto que la vida es algo complicada y difícil a veces, pero también es cierto que todo depende de con qué prisma veamos las cosas. Cuando ya somos adultos nos decimos ¡ojalá volviera a tener 10 años, ahí sí que no tenía problemas ni preocupaciones! En cambio cuando teníamos 10 años queríamos tener 20, así nos pasamos el resto de la vida…tratando de esquivar el presente.
Tenemos que aceptar que la vida no es de color de rosas, pero es que es necesario  que sea así para que podamos ir forjándonos nuestro carácter. Si no tuviéramos dificultades en el camino no podríamos seguir avanzando, es cómo en la escuela no puedes aprender a dividir si antes no aprendes a sumar, restar y multiplicar. La vida es un proceso y como en todo proceso debemos ir pasando por distintas fases (infancia, niñez, pubertad, adolescencia, adultez, vejez y ancianidad) y en cada una de ellas pasaremos por diferentes  dificultades y experiencias pero para todas ellas tenemos los suficientes recursos físicos y psicológicos para superarlas. Normalmente  cuando tienes 5 años y te caes, tu cuerpo está preparado y en las mejores condiciones para curarse rápidamente, pero si nos fijamos también es cierto que es a esa edad cuando más nos caemos. En cambio cuando tenemos 16 años, solemos tener muchos problemas con nuestras amistades y relaciones amorosas, pero es que es en este momento cuando se está creando el concepto de amistad y solemos perdonar y olvidar con más facilidad. Por lo tanto, no podemos obviar ni cambiar el hecho de que la vida es dura, pero también tenemos que recordar que estamos preparados para superar los golpes que ésta nos da y que estamos equipados para sortear los baches del camino.
Así que cómo dice Tennessee Williams en Observer: <>
En definitiva, si aceptas la vida tal y como es, con sus momentos malos y los buenos (recuerda que no hay nada bueno que dure para siempre, pero lo mismo ocurre con lo malo, tarde o temprano termina) ya tendrás un problema menos en que el centrarte y dejar esa fuerza para lo que pueda venir.